21 de marzo de 2013

La cigüeña y vaya con los intrusos...

En esta ocasión no considero que lo más idóneo sea hablar de enfermedades, aunque motivos tengo para ello, ojalá no...pero ya llegará el momento, estoy muy seguro.

Pido perdón por la pésima calidad de las fotos, pero como muchos días de este lluvioso y duro invierno, parece ser que este no era un día muy apropiado para sacar fotos, también reconozco que la cámara de mi mamí tampoco es  muy allá, aunque la tiene como su más apreciado tesoro, según ella es corrientilla y tiene que durar una eternidad, aunque lo dudo mucho.

Hoy voy a hablar de cigüeñas y de intrusos, la primera es ella, la cigüeña del camino y los segundos somos nosotros, los intrusos...


Lo cierto es que poco le importa a ella, ¿que temor puede tener a dos super voluminosos de cuatro patas?

Como podéis ver, no le importa a ella, le da igual que escasísimos metros nos hayamos topado con ella.


 Pasea lentamente, se gira, ni se inmuta....


 Eso si, nos mira de reojo....


Yo no la miro de reojo, la miro de frente, solo siento curiosidad por ver como se mueve ese ser tan raro, desgalichado, de gran pico y patas extremadamente finas y largas, incluso más largas que las mías y ya es decir....


Oigo detrás de mi un sinuoso ¡¡ SSSSHHHHHH......!!


Y una voz que me dice:
-¡¡cuidado Tato, no hagas ruido, que si lo haces, tendrá miedo!!


Y como sé muy bien lo que es el miedo, no quiero que nadie lo tenga, así que me doy la vuelta y me quedo paralizado, un buen rato, no muevo ni un músculo.

No debo hacerlo, ni hacer ruido, ni movimiento alguno, ella se puede asustar y no quiero.


Como pasa el rato, ella no se mueve, no ocurre nada, simplemente está ahí y yo me aburro, así que me pongo a lo mío....


Pero por ahí viene Ron y esté según piensan los cree sabelotodo del mundo de la caza, los goldens retriever son muy buenos para cazar aves y puede ser muy peligroso, os aseguro que a mi mamí no le tiemblan las piernas por ello, ella si que sabe quienes son los que cazan y el porqué lo hacen...


Pero a Ron, el caza aves, ni fu, ni fa....como yo, solo siente curiosidad y admiración por ella...


Después de bastante rato sin movernos, esperando a ver la actitud de esta preciosa ave, vemos que con ímpetu abre las alas y toma vuelo hacia su casa... 



Y aquí vive ella...


Yo sigo a lo mio....



No es una casa muy segura, por eso muchas veces nos hemos encontrado con la desagradable imagen de ver a más de una electrocutada..

  Es su vida, allí hacen los enormes nidos, se enamoran, viven en pareja y tienen a sus polluelos...


A veces pasean por las calles de mi pueblo, miran escaparates y nadie las interrumpe... 


Solo las admiran...



Aunque se toman medidas para que no salgan a la calzada, especialistas las recogen y después son  llevadas a su hábitat, donde tienen sus enormes nidos.


Y después del paseo, todos soñamos con esas finísimas y majestuosas aves "las cigüeñas".



Nosotros vivimos muy cerca de ellas, nos parecen una preciosidad y aunque tengamos cuatro patas, siempre, siempre, las respetamos, porque ellas son nuestras vecinas.





Hasta la próxima 

"Lametones de Tato"


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...